Windows 8: Conectividad nativa a redes móviles y nueva gestión unificada con Wi-Fi
Poco a poco se van conociendo las nuevas características del sistema operativo de Microsoft. La compañía anunció en su blog de desarrollo que ha optimizado la conectividad de banda ancha móvil, poniéndola en un pie de igualdad con Wi-Fi en cuanto a la gestión y a la facilidad de uso. Windows 8 también tomará medidas para evitar que a fin de mes llegue una factura abultada por el uso de la banda ancha móvil.
En un reciente post de “Building Windows 8”, Steven Sinofsky, presidente de la división de Windows, dijo que Microsoft desarrolló completamente e integró la banda ancha móvil como una experiencia de primera clase, comparable a Wi-Fi. En este sentido, Microsoft eliminó dificultades de configuración, trabajó en conjunto con proveedores de hardware para determinar una serie de especificaciones y desarrolló un driver único que opera con todos los dispositivos certificados para Windows 8. Esto significa un gran avance respecto de Windows 7, que si bien permite esta clase de conectividad, no provee el software ni los drivers para realizarla. El nuevo controlador además se mantiene actualizado a través de Windows Update.
Otra de las mejoras que traerá consigo Windows 8 permitirá gestionar de forma nativa y dentro de una única consola todas las funciones de banda ancha del dispositivo, como el encendido o apagado de las radios o su configuración plena, tanto en banda ancha móvil y Wi-Fi, como Bluetooth. De hecho, Wi-Fi y las conexiones Bluetooth también se podrán gestionar de forma centralizada desde Windows 8, estableciendo prioridades de conexión. Esto significa que se podrán ver todas las comnexiones Wi-Fi y móviles desde la misma interfaz, con mayor control de cuál será la conexión prioritaria.
En este contexto, si el sistema está conectado a una red móvil y encuentra una de las redes Wi-Fi favoritas, automáticamente se desconectará de la red móvil (usualmente con tarifas más altas y restricciones de banda ancha) y se reconectará a la red Wi-Fi favorita, apagando el módem de banda ancha móvil si así procediera. Además, el sistema mantiene una lista ordenada por preferencia de todas estas conexiones.
Windows 8, cuyo lanzamiento podría ser en octubre, aprende también las preferencias de conectividad del usuario, y mejora el desempeño en la reconexión una vez que sale del modo “standby”: en apenas un segundo, según Microsoft. Windows 8 también identifica a qué proveedor de servicios está asociado el dispositivo de conexión (el dongle USB o la tarjeta SIM), el incluso aparecerá en la interfaz de gestión con el logo de la compañía de telecomunicaciones.
Finalmente, Windows 8 será capaz de tomar medidas para que el usuario no reciba a fin de mes una abultada factura por su conectividad móvil. Las facilidades incluyen la ya mencionada capacidad de desconexión automática a la red de banda ancha móvil cuando hay al alcance una red Wi-Fi favorita, la posibilidad de regular el uso de la banda ancha móvil, y la restricción en la descarga de actualizaciones comunes por parte de Windows si el sistema está conectado inalámbricamente.
Otra de las mejoras que traerá consigo Windows 8 permitirá gestionar de forma nativa y dentro de una única consola todas las funciones de banda ancha del dispositivo, como el encendido o apagado de las radios o su configuración plena, tanto en banda ancha móvil y Wi-Fi, como Bluetooth. De hecho, Wi-Fi y las conexiones Bluetooth también se podrán gestionar de forma centralizada desde Windows 8, estableciendo prioridades de conexión. Esto significa que se podrán ver todas las comnexiones Wi-Fi y móviles desde la misma interfaz, con mayor control de cuál será la conexión prioritaria.
En este contexto, si el sistema está conectado a una red móvil y encuentra una de las redes Wi-Fi favoritas, automáticamente se desconectará de la red móvil (usualmente con tarifas más altas y restricciones de banda ancha) y se reconectará a la red Wi-Fi favorita, apagando el módem de banda ancha móvil si así procediera. Además, el sistema mantiene una lista ordenada por preferencia de todas estas conexiones.
Windows 8, cuyo lanzamiento podría ser en octubre, aprende también las preferencias de conectividad del usuario, y mejora el desempeño en la reconexión una vez que sale del modo “standby”: en apenas un segundo, según Microsoft. Windows 8 también identifica a qué proveedor de servicios está asociado el dispositivo de conexión (el dongle USB o la tarjeta SIM), el incluso aparecerá en la interfaz de gestión con el logo de la compañía de telecomunicaciones.
Finalmente, Windows 8 será capaz de tomar medidas para que el usuario no reciba a fin de mes una abultada factura por su conectividad móvil. Las facilidades incluyen la ya mencionada capacidad de desconexión automática a la red de banda ancha móvil cuando hay al alcance una red Wi-Fi favorita, la posibilidad de regular el uso de la banda ancha móvil, y la restricción en la descarga de actualizaciones comunes por parte de Windows si el sistema está conectado inalámbricamente.
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